Después de tirarme toda la tarde estudiando literatura, creo que va siendo hora de relajarme un poquito. ¿Y qué mejor que escribir algo de Daniel Luque? pues NADA.
Hoy 12 de junio de 2012 hace ya 3 años de una tarde, que se a ciencia cierta que mi torero no olvidará jamás... Su indulto a Miraflores.
Yo soy mitad madrileña, mitad granaina y ¿adivináis dónde fue el indulto? En una de mis ciudades, en la ciudad mora: en GRANÁ casi ná.
Esa tarde, mi torero y mi ganadería favorita (Núñez del Cuvillo) se anunciaban en el mismo cartel, en el que también estaban Javier Conde (que a mí personalmente no me llena) y el gran Jose Tomás. Excelente cartel, nadie puede negarlo pero lo mejor fue lo que ocurrió sobre el albero.
Jamás había visto a la plaza de Granada entregarse con tanta pasión a lo que sus ojos divisaban...
Lo mejor de la tarde ocurrió en el quinto y sexto toro de la tarde.
Dice el refrán que no hay quinto malo, y yo creo que si es del cuvillo mucho menos... y así fue... José Tomás con un gran toro dio la vuelta al ruedo cortando los máximos trofeos (2 orejas y rabo).
La tarde caía y solo quedaba un toro, después de lo vivido en el quinto la gente pensaba que no podía ocurrir nada mejor, pero ahí estaba Daniel Luque, un chaval de 19 años que no se echó para atrás ni un solo momento, y demostró todo lo contrario que la tarde acabaría mucho mejor... que ya era muy difícil...
Sonaron clarines y timbales para recibir al sexto toro de la tarde, de nombre MIRAFLORES y con muy buenas hechuras, ¿el color? colorao, como a mí me gustan. Daniel Luque lo vio salir desde el burladero se notaba su tensión, mordía el capote, saltaba y, sobre todo, no perdía de vista al toro...
Tras su ya conocido excelente recibo de capote, en este caso por chicuelinas, Daniel Luque se fue a los medios,a brindar el toro a la plaza de Granada, eso ya daba que hablar, puesto que Daniel solo brinda al público cuando creo que el toro es bueno, y esta vez estaba en lo cierto...
Comenzó su faena con tandas perfectas, pases ligados, muñecas de ángel, pies inmóviles, torsión de cintura y midiendo muy bien los terrenos. Tras cuatro o cinco buenos muletazos finalizaba con perfectos pases de pecho, pases de cabo a rabo, trincheras... en definitiva, toreo de emoción que hacía que en la plaza solo se oyera olee, olee y olee, con cada muletazo que el sevillano daba.
La gente ya comenzaba a sacar los pañuelos pidiendo el indulto, pero Daniel Luque como si de un sueño se tratara estaba en otro mundo, un mundo místico en el que la unión de toro y torero era una realidad, dos amigos que no podían dejar de jugar... se requerían mutuamente. Así, Daniel pinchó el estoque en el albero y realizó sus luquecinas pasándose el toro por delante, mientras su cuerpo quedaba desprotegido, con la muleta por la espalda. La gente seguía con la misma emoción y gritaba "TORERO, TORERO".
Ya el toro empezaba a cansarse, pero gracias a su raza y su bravura todavía hacía caso a las ordenes que le mandaba el torero. Para finalizar la bella faena el de gerena hizó unas manoletinas, finalizadas con un último pase de pecho. Fue entonces, entre gritos de OLEEE, cuando el presidente sacó los tres pañuelos blancos y el NARANJA, si, el NARANJA, había indultado.
Esa tarde salió a hombros junto a Jose Tomás y al mayoral del cuvillo.
En TPT, le dieron a la faena de Daniel Luque el OROBROY, y para mí es una de las cosas más emocionantes que puedo ver, todavía a día de hoy. La unión de DANIEL LUQUE, MIRAFLORES y OROBROY, es decir, mi torero, mi ganadería y mi canción.
Disfrutad de este vídeo como lo he hecho yo, olvidaros de todas las preocupaciones y centraros en su belleza, su armonía y su emoción. De verdad, merece la pena...
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